Un día cualquiera, recapacitando el porqué de mi amor hacia a ti, recordé nuestros lindos momentos, y me di cuenta de que últimamente ya no había, fue entonces cuando caí en cuenta de que a veces el amor se convierte en costumbre.
Aprendí que para amar no se necesitan dos personas, solo se necesita un corazón y alguien para amar, aprendí que aunque el amor no sea correspondido de la manera que nosotros queremos, no deja de ser amor.
Te diré que una vez ame con tanta fuerza que llego a doler y me olvide de mi por ponerle en primer lugar, y así fue como la vida me enseño que en esto del amor, primero soy yo y después eres tu.
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)